lunes, 1 de junio de 2015

NIÑA-MAR


                                                                               
       Con un  leve suspiro se estira y aletea, sintiendo el  tibio mar que la mece con suave ritmo. Lentamente lo va amando, ahora puede tender sus brazos y oscilar, lo encuentra acogedor, pegajoso, salado y dulce a la vez.
En la oscuridad  percibe gaseosos gorgoteos y  corrientes líquidas; sonríe, es tan hermoso ese mar. Pronto abre los ojos y distingue una luminosidad rosada, que conmemorará en cada aurora.
 Tramas y pliegue forman un húmedo y  mullido nido, ese bienestar tan profundo que perennemente aspirará recrear.
De pronto el mar se contrae, ya no hay espacio, la hunden, empujan, ahogan, toda ternura se ha disipado. Solo ve el túnel y la luz al final, la echan, expulsan, desalojan,  ¡el mar desapareció! y  solo se escucha: “Es niña, es niña”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

OK